1. Que quien te vende sea el dueño inscrito
El propietario que vale legalmente es el que figura en SUNARP, no el de la tarjeta de propiedad. Si el nombre no coincide con el DNI de quien te vende, detente: puede ser un poder vencido, una sucesión sin regularizar o una estafa.
Verifica también que el VIN y el número de motor coincidan exactamente con los que están grabados en el vehículo. Una diferencia puede indicar un auto siniestrado, reconstruido o de procedencia dudosa.
2. Que no arrastre deudas
Las papeletas quedan asociadas al vehículo. Revisa Lima (SAT), Callao, las provincias donde circuló, SUTRAN para carreteras y ATU para transporte urbano.
Una deuda alta puede frenar la transferencia en notaría o convertirse en tu problema apenas firmes.
3. Que esté libre de cargas
Un gravamen, hipoteca vehicular, prenda o embargo significa que el auto responde por una deuda. Si compras uno con la carga vigente, el acreedor puede cobrarse con el vehículo aunque tú ya lo hayas pagado.
Ojo con el detalle que confunde a todos: un asiento que dice «cancelación de garantía mobiliaria» es buena noticia — significa que esa carga ya fue levantada.
4. Que no tenga orden de captura
Con una orden vigente, la Policía puede internar el vehículo en el depósito en cualquier control. Es el peor escenario después de haber pagado.
5. Que esté al día y no haya chocado
SOAT vigente y revisión técnica aprobada son obligatorios para circular. Y el historial de siniestros ante las aseguradoras te dice si estuvo en accidentes que quizá fueron reparados por fuera.
El día de la firma: qué documentos exigir
Llegado el momento, la lista es corta y no admite excepciones.
Contrato de compraventa con firmas legalizadas ante notario. Un contrato firmado en la calle no sirve para inscribir la transferencia.
Tarjeta de identificación vehicular original. Si el vendedor dice que la perdió, exige el duplicado antes de pagar, no después.
Documento de identidad del titular inscrito, y que la persona que firma sea esa. Si son dos titulares (una sociedad conyugal), firman los dos.
SOAT y revisión técnica vigentes, o el descuento correspondiente en el precio si no lo están.
Constancia de no adeudo de papeletas e impuesto vehicular, si el vendedor puede conseguirla. No es obligatoria, pero pedirla dice mucho de la disposición del vendedor.
Inscribe la transferencia el mismo día, no la semana que viene
Este es el error más caro y el más común, y lo cometen las dos partes.
Mientras la transferencia no esté inscrita en el registro, para el Estado el dueño sigue siendo el vendedor. Las papeletas que le pongan al vehículo le llegan a él, y el comprador no puede vender ni hacer trámites porque no figura como propietario.
Se han visto casos de vehículos que pasaron por tres manos sin inscribirse: el último comprador tiene el carro, pero legalmente el dueño es alguien a quien nunca conoció, y para regularizarlo hay que reconstruir toda la cadena con firmas de gente ilocalizable.
El trámite se hace ante notario y se inscribe en SUNARP. Cuesta dinero — tasas registrales más honorarios notariales, según el valor del vehículo — así que conviene averiguarlo antes de cerrar el precio, porque es un gasto que casi siempre se olvida en la negociación.
El orden que ahorra dinero
Hay una secuencia que evita gastar en un vehículo que nunca ibas a poder comprar.
Primero, el informe documental. Cuesta poco y descarta de golpe los vehículos con carga viva, orden de captura o alerta de robo. Si sale algo de eso, no hay peritaje que valga.
Segundo, el peritaje mecánico. Ya cuesta dinero y desplazamiento, así que se hace solo sobre vehículos que sí se pueden comprar.
Tercero, la negociación, con las deudas y los defectos en la mano.
Cuarto, la señal, y solo con el contrato ya redactado.
Hacerlo al revés —pagar la señal y revisar después— es exactamente cómo la gente acaba perdiendo el adelanto.
Preguntas frecuentes
Con esa misma placa se puede ver mucho más
Está todo en registros públicos del Estado. Casi nadie sabe que se puede consultar.
Si el vehículo ya es tuyo
- Si debe multas en otras ciudades que no revisaste
- Si tiene orden de captura por deuda
- Si su SOAT sigue vigente y hasta cuándo
- Cuándo toca la revisión técnica y qué le observaron la última vez
Si lo vas a comprar
- De quién es y cuántos dueños ha tenido
- Si fue chocado o lo dieron por pérdida total
- Si está empeñado en un banco o tiene embargo
- Cuánto pagó cada dueño por él
Se consulta igual: escribes la placa una sola vez y sale todo junto, sin ir entidad por entidad.
Revisa el historial de tu vehículo
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